Himno del Departamento de Arauca
ESCUDO DEPARTAMENTO DE ARAUCA
De forma suiza, dividido por un río en dos cuarteles principales: el superior dividido a su vez por una palmera enhiesta significando la altivez del habitante de la llanura.
En la parte izquierda del cuartel superior, se observa en gama multicolor un paisaje típico llanero, como puesto por un rojo sol poniente, un manto de llanura verde amarillento, dos palmeras solitarias, y una pequeña laguna o charca en la que se encuentra una garza blanca, una de las especies más abundantes en el llano. En la parte superior derecha , sobre fondo rosa, se puede ver una testuz o cabeza de res, significando la riqueza ganadera de la llanura araucana.
El río que divide el escudo en dos cuarteles principales, significa la rica red hidrográfica que cruza el territorio del Departamento.
El cuartel inferior en fondo blanco platino, consta de un gorro frigio emblema de libertad, ubicado sobre treinta y tres líneas verticales, las que significan las cuerdas del arpa, uno de los instrumentos musicales autóctonos del folclor llanero.
En la parte posterior del Escudo, se encuentran entrecruzadas una lanza y un arma de fuego rústica, prototipo de las utilizadas por los llaneros en las batallas libertadoras. En la parte inferior bordeando el Escudo, se lee la palabra ARAUCA.
HIMNO DEPARTAMENTO DE ARAUCA
Letra: Abelardo Madariaga
Música: Víctor Manuel Guerrero
| CORO | III |
| Cantemos araucanos las glorias de las pampas, ya vienen los centauros de nuestra inmensidad parece que se escuchan los choques de las lanzas que en Boyacá nos dieron eterna libertad. |
De Santander la espada que dejó reluciente brillar bajo este cielo se mira hoy como ayer, cuando a la patria grande la amenacen de frente el araucano altivo la sabrá defender. |
| I | IV |
| Por ti, patria, daremos las tardes de topacio y hasta el corcel fogoso de huracanada crin, las garzas anhelantes que cruzan el espacio y las manos de seda Que riegan el jardín. |
Llegar al sacrificio es por ti nuestro anhelo, y al tricolor glorioso defenderlo también, mientras del sol los rayos doren de Arauca el cielo, marchemos que ya se oye tocar a somatén. |
| II | CORO |
| ¡Oh! Arauca rumoroso que lamiendo la planta de la ciudad sultana medas al ancho mar, tu arruyo permanente adormece las pampas, y es una voz que canta las glorias de otra edad. |
